Cuantas veces vivimos presos...
Esclavizados por nuestra propia mente, por nuestras creencias limitantes, por la negatividad, por los recuerdos, por el pasado, por lo que realmente deseamos y no hacemos, por las críticas, por el que dirán...
Vivimos en jaulas que pueden resultarnos muy cómodas...
Porque salir de ellas, implica sudar, crecer, creer.. Confiar...
Sólo hay un "alguien"entre tu felicidad y tú..
Entre tu amor y tú..
Entre tu libertad y tú...
Ese alguien es el miedo...
El miedo a cambiar, a arriesgar, a creer en ti mismo...
En realidad la prisión donde parece que estamos...
No es prisión..
Porque desde un principio tenemos la llave..
La decisión de ser libre.
Namasté.
Mimy S.Flores.
